EL DAKAR MÁS DURO PARA CARLOS SAINZ


Carlos Sainz llegaba a Perú con el objetivo de obtener su tercer Dakar y el segundo de forma consecutiva. Después del proyecto Peugeot con el que obtuvo ese segundo triunfo en la prueba raid más dura de mundo, venía muy contento, ya que el proyecto fue perfecto, con tres victorias, dos para Peterhansel y una para Sainz concluyeron con el fin de Peugeot en el Dakar. 

Tras la victoria en 2018, fue duro para Carlos pues debía de buscar un proyecto que le ilusionase y le motivase para participar en la edición de 2019. Ese proyecto que más le ilusionó fue el de MINI y aunque se especuló con que no participaría, en el mes de agosto, cuando se confirmó su fichaje por el equipo Mini X-Raid, proyecto en el que como ya es habitual para el madrileño, se involucró por completo desde el primer día en el desarrollo del buggy de MINI, poniendo atención principalmente en las suspensiones del coche. Todos sabíamos que Carlos Sainz no solo destaca por sus manos al volante sino que también por esa capacidad de desarrollar los coches y con solo escucharlos encontrar el fallo.

Sainz comenzó el Dakar con mucho ritmo, pues fue el único que era capaz de seguir el ritmo a Nasser Al-Attiyah, el vencedor de la prueba. El MINI con dorsal 300 hizo una actuación perfecta durante los dos primeros días, en el que demostró que llegaba mejor que nunca, sobre todo físicamente habiendo entrenado bien durante todo el año. Sin embargo las cosas se le fueron complicando a partir de la tercera etapa, donde una zanja, mal señalada en la hoja de ruta, unido a un poco de mala suerte, partió la suspensión de la rueda izquierda de su coche, arruinando en ese momento cualquier opción que tuviese en este Dakar. Los problemas para Carlos no acabaron aquí. Con lo competitivo que es, le tocó cambiar de objetivos que pasaron a ser obtener victorias de etapa. Tras el accidente, le toco salir desde muy atrás, teniendo que “comer polvo” con los peligros que ello conlleva, de echo le pasó factura pues fueron varias veces las que se quedó encallado en la arena, mostrando así una de las imágenes anecdóticas de la edición, cuando un Land Cruiser del público le saca de la arena. 

Carlos además fue arrastrando problemas con el sistema de hinchado de su coche, que derivó al final del todo con la rotura de la dirección asistida de su coche, y su cansancio, tanto físicamente como mentalmente, ya que si un coche de calle cuesta llevarlo sin dirección asistida, llevarlo por las dunas se planteaba realmente complicado. Pese a todo esto, “El matador” no abandonó y aguantó hasta el último día, obteniendo en la etapa 10 esa victoria de etapa que tanto deseaba. Día a día hay que quitarse el sombrero ante un Carlos Sainz que nunca tira la toalla y lucha hasta el final.

Aunque no dice nada sobre su futuro, en principio Carlos volverá al Dakar en 2020 con el mismo objetivo que este año, hacer a MINI X-Raid campeón del Dakar, ya sea él o ayudando a sus compañeros, en principio su contrato con el equipo alemán se basaba en un año con otro más opcional, y si el físico, la cabeza y como en alguna ocasión lo ha dicho, su mujer le permite, tomará parte de esa salida aun con incógnita del Dakar 2020. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.